Sobre nosotros
Una familia.
Una forma de criar.
1975 — El origen
Todo empezó con Manuel Curtó, que en 1975 comenzó a criar perros en La Esperanza, Tenerife. Lo que empezó como una pasión se convirtió en décadas de trabajo serio y reconocido: sus perros han llegado a más de 20 países de todo el mundo.
Las instalaciones
La familia Curtó construyó en La Esperanza algo poco habitual: un espacio de 17.000 m² dedicado completamente al bienestar animal. 82 boxes individuales, parques exteriores amplios, zona de peluquería y atención veterinaria permanente. Los cachorros crecen con espacio, contacto humano y rutinas desde el primer día.
Por qué se llama El Nieto
El Nieto es el proyecto de Elena — el nombre lo puso su hijo, que tiene dos años. En esta familia, los perros no son un trabajo: son parte de la vida desde que llegas al mundo.
Elena lleva toda la vida con perros. Su padre criaba de caza de forma amateur, y cuando entró en la familia Curtó encontró el entorno y el conocimiento para hacerlo de forma profesional. Hoy cría Galgo Italiano y Cocker Spaniel Inglés en las mismas instalaciones, con la misma forma de hacer las cosas — pero pensando en familias como la suya.
82
boxes individuales de 8 m²
Cómo lo hacemos
Tres cosas que nunca negociamos.
La salud primero
Antes de criar, revisamos la salud de cada perro. Los problemas hereditarios existen en todas las razas — la diferencia es si el criador los controla o los ignora. Nosotros los controlamos.
El carácter importa tanto como el aspecto
Un perro bonito pero con un carácter difícil es un problema en casa. Observamos a cada cachorro desde que nace y solo entregamos los que sabemos que van a convivir bien.
Pocas camadas, mucha atención
No producimos cachorros en serie. Hacemos pocas camadas al año para poder dedicarle el tiempo que cada cachorro necesita antes de llegar a tu casa.
Las instalaciones